REUSO DE AGUAS SANITARIAS E INDUSTRIALES
En Puerto Rico se generan aproximadamente 228 mgd de aguas usadas domésticas de plantas de la AAA, incluyendo 161 mgd tratadas a niveles primarios, 51 mgd a nivel secundario, y 16 mgd a nivel terciario  Estos efluentes son descargados primortialmente al océano (las descargas primarias), así como a quebradas, ríos, embalses, y estuarios. Este volumen de agua constituye un recurso significativo con el potencial de reuso para actividades diversas, incluyendo fuentes de abasto de agua potable, riego agrícola y recarga a los acuíferos para su restauración y como barreras hidráulicas para minimizar la intrusión salina, entre otros.  Al presente, el único proyecto de reuso directo es el del efluente de la planta sanitaria regional de la AAA en Guayama, que es utilizado por la termoeléctrica de la AES en sus procesos para generar energía (hasta 3 mgd). Indirectamente se reusan como fuentes de agua potable aproximadamente entre 28 y 30 mgd de aguas tratadas a niveles secundarios y terciarios. Este reuso potable indirecto surge de la descarga de efluentes de plantas secundarias y terciarias de la AAA a ríos y embalses donde operan tomas de agua que la misma AAA utiliza en sus plantas de filtración. En algunos sistemas, tales como el Embalse de Carraízo, durante sequías severas hasta el 50% del flujo al embalse  proviene de descargas de aguas tratadas de las plantas sanitarias de la AAA. La planta sanitaria regional de Caguas, que provee tratamiento avanzado terciario, descarga aproximadamente 12 mgd a la cabecera del Embalse Loíza.  Por otro lado, el sector privado, primordialmente las industrias farmaceúticas reusan la mayor parte del agua que obtienen de la AAA o de pozos propios (por los que pagan un derecho de franquicia al DRNA por cada galón de agua extraído). No existen datos sobre la magnitud de este  reuso por el sector privado, pero aparenta ser del orden de 10 mgd en base al uso industrial de agua.

Existen oportunidades para reusar una parte sustancial del caudal de aguas sanitarias generadas en las plantas de la AAA. Estas oportunidades incluyen: 
1. Reuso en las plantas generatrices de la AEE de parte del efluente generado en las plantas primarias que descargan al océano. Las plantas de Bayamón, Puerto Nuevo, Arecibo y Ponce están ubicadas cerca de plantas de la AEE donde parte del efluente pudiera usarse en sus calderas. Esta estrategia se practica al momento en la planta generatriz privada operada por la AES en Guayama, la cual utiliza el efluente de la Planta Regional de Guayama. Los efluentes primarios a utilizarse pudieran requerir tratamiento secundario para cumplir con las especificaciones de la AEE.
2. Reuso del efluente de la planta primaria de Ponce aumentar los abastos al Embalse de Toa Vaca.
3. Reuso del efluente de la planta de tratamiento terciaria de Fajardo, como fuente de agua potable directamente al embalse Fajardo. . Reuso del efluente de la planta de tratamiento terciaria de Fajardo, como fuente de agua potable directamente al embalse Fajardo. 
4. Reuso de parte del efluente de las plantas de tratamiento secundario que opera la AAA en varios sectores de la Región Sur y en la Región Oeste con los objetivos siguientes:
    a. Fuente de agua industrial para la planta que utilizará gas para generar electricidad, la cual será ubicada cerca de la planta de tratamiento secundario de Mayagüez.
    b. Fuente para recargar los acuíferos de la Región, los cuales sufren de sobre-explotación lo que a su vez causa intrusión salina. El reuso del efluente de la Planta Regional de Santa Isabel representa la mejor oportunidad para un estudio piloto que redundaría en ayudar a restaurar el acuífero de esa zona.
    c. Fuente para riego agrícola de productos indirectos tales como heno. El reuso del efluente de las plantas de tratamiento que sirven el Valle de Lajas (Sabana Grande, Lajas y Guánica) representa la mejor oportunidad para un proyecto piloto de reuso agrícola.
 Recursos de Agua de Puerto Rico
Previo al inicio de proyectos operacionales de reuso directo de los efluentes sanitarios, será necesario desarrollar un plan detallado que incluya los siguientes elementos:

1. Coordinación efectiva mediante la creación de un Comité de Reuso de Aguas Sanitarias que incluya al DS, la JCA, la USEPA, la AAA y el DRNA, así como un consultor especializado en reuso de aguas sanitarias.
2. En coordinación con la AEE, evaluar la viabilidad técnica y económica del reuso de parte de los efluentes primarios generados en las plantas de Bayamón, Puerto Nuevo, Arecibo y Ponce.
3. Evaluar la viabilidad técnica y económica de proveer tratamiento avanzado al efluente de la Planta Regional de Ponce para evaluar su posible reuso como fuente de agua potable recargando el acuífero en la zona entre Juana Díaz y Ponce.
4. Evaluar la viabilidad técnica y económica de proveer tratamiento avanzado a la planta de Mayagüez para utilizar el efluente en la planta la planta termoeléctrica propuesta para esa región.
5. Desarrollar normas y reglamentos para la recarga de los efluentes sanitarios a acuíferos o embalses que son fuente de agua potable, tomando en cuenta las experiencias y guías federales y de otros estados, de modo que se garantice la protección de la salud de los ciudadanos que consumirían eventualmente el agua reusada. Este esfuerzo requerirá asistencia de consultores especializados en el tema, y la participación activa del DS y los centros educativos superiores, tales como la Escuela de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas, la Universidad Metropolitana y el Recinto Universitario de Mayagüez.
6. Desarrollar un Programa de Información Pública sobre las necesidades y beneficio del reuso de aguas sanitarias tratadas. Los proyectos pilotos u operacionales que se desarrollen requerirán la preparación de Declaraciones de Impacto Ambiental para cumplir con las normas de la JCA. Esto proveerá oportunidades para dar a conocer los programas de reuso a las comunidades donde se desarrollarán.
7. Proveer incentivos económicos a las industrias para reuso de agua. La experiencia del Estado de Washington sugiere que la inversión gubernamental en proyectos de reuso tiene un efecto multiplicador que fomenta la implantación de proyectos de reuso por el sector privado. La implantación de una estrategia de reuso proactiva en Puerto Rico mitigará algunas de las consecuencias ambientales de descargar aguas sanitarias al ambiente, además de ser una medida de conservación del recurso agua. Pulse el link bajo la figura de reuso indirecto para abrir y bajar el informe de reuso de agua en Puerto Rico preparado como parte del Plan Integral de Aguas del DRNA en el 2005.
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